BBVA lanza Avalbox

BBVA ha lanzado Avalbox, una plataforma online que permite obtener y gestionar avales de forma digital.

La entidad financiera puso en marcha esta iniciativa en verano sólo para clientes dentro del segmento de grandes empresas (con volúmenes de más de cinco millones de euros) y tiene previsto que en noviembre esté disponible para toda la clientela de su canal de empresas.

Fuentes del banco han señalado que Avalbox está especialmente dirigido a firmas y profesionales (ingenierías, estaciones de servicio, proveedores…) que requieran este producto financiero de forma habitual.

Nieves Pozuelo, responsable del proyecto de Avalbox, ha indicado que la aplicación permite eliminar el papeleo al momento de gestionar los avales gracias a la emisión, por un canal exclusivamente digital, de un certificado electrónico con una “fiabilidad absoluta”. Para garantizarlo, el banco ha firmado un acuerdo con la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre (FNMT), que actuará como “un tercero de confianza” que certificará que los avales efectivamente son de fiar.

Avalbox recibirá la petición de un aval por parte del cliente, después, de forma automática, se conectará con la FNMT, que emitirá un aval en formato PDF con certificado electrónico y a favor del usuario.

Pozuelo ha detallado que “con cada aval concedido, se almacena una copia del documento en las instalaciones de la Fábrica a la que, si fuera necesario, podría acceder el cliente”.

La emisión de avales digitales es solo una de las funcionalidades de esta nueva aplicación, porque, además, permite ordenar y gestionar las garantías, así como disponer de una trazabilidad completa de las mismas.

Óscar Vélez de Mendizábal, director de Transformación para Clientes de Empresas de BBVA, ha señalado que “dentro de nuestra estrategia de buscar soluciones para nuestros clientes, vimos que uno de los mayores dolores de cabeza era la petición de avales, un proceso que se ha de llevar a cabo de forma manual y que supone el empleo de muchas horas dentro del mundo físico”.

Asimismo, ha agregado que “el beneficiario del aval, en el mundo físico, no tiene forma de saber de forma segura que la garantía es efectiva, por ejemplo, con toda la incertidumbre que eso provoca. Además, desde que se pide el aval hasta que finalmente se concede pueden pasar varios días, por lo que es un proceso a menudo penoso”.

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