Ya el año 2025 se acerca a su fin, así que los inversores procesan el balance de un periodo marcado por la incertidumbre y la volatilidad, dejando grandes lecciones de cara al 2026.
Sin embargo, a pesar de este complejo telón de fondo, muchos inversores proyectan cerrar el año con satisfacción.
Lecciones que dejan los mercados al cierre de 2025
En el caso de Russ Mould, director de inversiones de AJ Bell, destaca cinco lecciones fundamentales que deja el vertiginoso desempeño de los mercados financieros en estos 12 meses del 2025.
El impacto de los aranceles y el comercio fue moderado
El anuncio inicial de aranceles por parte de la administración de Donald Trump en abril generó un episodio de volatilidad que, sorprendentemente, no se prolongó.
«Quienes compraron en la caída fueron recompensados», señala Mould, ya que las bolsas globales se recuperaron rápidamente gracias a los retrasos en la imposición de aranceles y la firma de acuerdos comerciales individuales.
Sin embargo, aunque los mercados parecen convencidos de que «lo peor ya pasó», una ralentización inesperada del crecimiento, una presión sobre los márgenes o una persistencia de la inflación podría ser una desagradable sorpresa si las empresas trasladan los costes arancelarios.
El poderoso resurgimiento de los mercados emergentes
Después de casi dos décadas de bajo rendimiento en comparación con los mercados desarrollados (dominados por la influencia de EE. UU.), los mercados emergentes resurgieron con fuerza en 2025.
La renta fija vuelve a estar de moda
Tras un débil 2024, la renta fija (bonos) recuperó protagonismo en 2025. Este resurgir se debió principalmente al relajamiento monetario y el fin del pico inflacionario.
La ausencia de shocks de crecimiento global también incrementó el atractivo de los bonos corporativos (tanto de grado de inversión como de alto rendimiento). Sin embargo, la persistencia inesperada de la inflación y los elevados niveles de deuda pública en Occidente siguen siendo un desafío para este sector.
La caída del petróleo pese a la geopolítica
A pesar de las guerras en Europa del Este y Oriente Medio, las sanciones a grandes productores y los recortes de producción de la OPEP+, el precio del petróleo cayó a lo largo del año.
La caída llevó a los inversores a preguntarse si los activos petroleros se convertirán en activos varados con un valor mucho menor al esperado a largo plazo, impulsando a muchos a evitar compañías del sector pese a sus generosos dividendos.
El resplandor de los metales preciosos
El oro y la plata atravesaron un nuevo mercado alcista, consolidando su atractivo como refugio en tiempos de incertidumbre.
Destacando que, la tensión geopolítica global también impulsa la demanda de estos metales como refugio seguro.
Finanzas en el 2026
Mould advierte que este interés podría enfriarse si el escenario ideal para los mercados con inflación más fría, crecimiento estable y tipos más bajos, se cumple en 2026.
Con esta proyección en mente, el 2025 demuestra que en los mercados financieros el riesgo y la recompensa a menudo conviven. De cara al 2026, la clave estará en la gestión de la deuda global y la persistencia (o falta de ella) de la inflación.
Información de Banca y Negocios / Redacción El Financiero
No dejes de leer: Banesco actualiza límites diarios para transferencias y pago móvil
Nuestras redes sociales, ¡síguenos!




