Este año 2026, las tendencias de liderazgo están orientadas al buen manejo de la inteligencia artificial, gestión de la incertidumbre y bienestar emocional en el lugar del trabajo.
Esto no es casualidad ya que los principales desafíos que enfrentan los líderes empresariales son el estrés, el agotamiento, la sobrecarga de reuniones y la falta de confianza, según una investigación reciente de Wiley Workplace Intelligence.
De modo que en este año, los líderes deberán hacer cambios en su gestión para superar estos desafíos y lograr tener equipos más exitosos. En consecuencia, la organización tendrá mejores resultados al final del año.
Tendencias de liderazgo en 2026
En primer lugar, destaca establecer reglas claras para el uso de la IA. Aunque la tecnología avanza, el motor de las empresas seguirá siendo el talento humano; sin embargo, es deber de un líder enseñarle cómo puede ser más productivo con los recursos tecnológicos.
De manera que una buena política de Inteligencia Artificial no debe ser restrictiva, sino orientadora. Para esto, los líderes deben indicar de forma clara qué herramientas están permitidas, en qué momentos es adecuado usar la IA y en cuáles es mejor prescindir de ella.
La segunda tendencia es ser realista acerca del agotamiento y el estrés de los trabajadores. En este caso, se debe reconocer el nivel de sobrecarga laboral para poder buscar estrategias que permitan gestionarla.
Así pues, el líder debe validar el cansancio de su equipo, en lugar de ignorarlos o convencerlos de que es algo menor. Seguidamente, tiene que encargarse de proporcionarles herramientas para priorizar las responsabilidades críticas y dejar ir, posponer o automatizar las tareas secundarias.
En el tercer lugar de la lista elaborada por Forbes aparece reorientar la estrategia de gestión del cambio. Este año, los acontecimientos políticos y el avance de la tecnología son factores que contribuyen a la incertidumbre.
Ante esto, los gerentes deben reconocer el cambio constante en el mundo como el nuevo statu quo y luego capacitar a su equipo en teorías y estrategias de gestión del cambio.
La cuarta tendencia es el regreso a la capacitación humana. En este punto, las organizaciones deben identificar qué habilidades humanas son esenciales, detectar en qué áreas hay debilidades en su equipo y poner en marcha planes de formación específicos.
La retroalimentación
Para un empleado, la incertidumbre es mucho más desgastante que una crítica constructiva. Por eso, en el quinto lugar de las tendencias de liderazgo para 2026 está la retroalimentación como un hábito cotidiano y natural, no en un evento extraordinario.
En este sentido, la retroalimentación debería hacerse no solo para los trabajadores, sino también de los colaboradores hacia el directivo. Cuando un líder se muestra abierto a recibir consejos, demuestra que la mejora continua es una responsabilidad compartida por todos.
Información de Forbes / redacción El Financiero
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